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En esta página pretendemos ir recogiendo los testimonios de antiguos alumnos que cursaron la asignatura. Con sus palabras queremos reflejar la huella educativa y pedagógica que el proyecto dejó en ellos, analizada con la perspectiva del tiempo.

Gracias a todas las aportaciones que nos van llegando porque tienen un gran valor, tanto por su carga emocional como por su valor didáctico. Os adoro a todos y os echamos de menos.



MIS ADORADOS/AS ALUMNOS/AS:


image.png Un extraordinario alumno, que cursó la asignatura durante dos años, en 1º y 2º de Bachillerato, Jose Antonio Garcia, me ha despertado esta mañana con estas reflexiones que me han llegado al alma. Desde sus estudios universitarios en psicología habla de su experiencia y paso por nuestra asignatura, con la idea clara de que es fundamental educar en igualdad para acabar con la desigualdad:


Algunos de nosotros nos quedaríamos extrañados si nos preguntasen ¿Qué es el instituto?. Unos, ágiles, responderían “Pues el instituto es un sitio donde tú vas a aprender”.Y ¿Qué aprendiste? ¿Qué te enseñaron?. Imagino sus expresivas caras a lo ¿Qué quieres de mí?, ¿Qué buscas con tus raras preguntas?. Digo todo esto, porque una tarde me puse a recapacitar, y me hacía este tipo de cuestiones.

No creo que el instituto sea sólo un edificio cerrado, con gente a la que se le paga para que enseñe a jóvenes en plena adolescencia lo que unos manuales indica. No creo que lo único que se tenga que aprender sean formulas trigonométricas, etapas de la revolución francesa o a conjugar el verbo “To be”. En mi opinión, el instituto es un lugar donde pasamos una de las etapas mas importantes de nuestra vida, unos años que nos marcan y posiblemente definen nuestras ideas, creencias, valores... Seguimos siendo niños y como tales, hacemos y reproducimos lo que vemos, lo que nuestro entorno hace, lo que nuestra cultura es.

La sociedad tiene problemas, y aunque nos hayan enseñado de pequeños a girar la cara, siguen ahí, continúan aumentando, y no cesan hasta que les hacemos frente, aprendemos a afrontar el problema, y entre todos, buscamos la solución. La sociedad tiene muchos problemas, pero especialmente la violencia de género, es algo que me hierve la sangre. Cuando conocí a Mercedes, ella me enseñó que el remedio contra la desigualdad, era la propia igualdad, que la Igualdad se aprende, que la igualdad es vida y creer en ello te da vida.

Ella, profesora de lengua y literatura en un pequeño centro de Fuengirola, inició algo muy grande, algo único hasta el momento y muy especial, que hoy en día avanza y va aumentando a pasos descomunales. Veía que la educación era el mejor remedio contra la desigualdad, y así creó una asignatura que conciencia, educa a educar en igualdad y apoya a otros grupos luchadores en esta guerra, que por desgracia se lleva a demasiadas mujeres, cuando no debería caer ni una. Confió en los suyos siempre, y ellos le supieron responder trabajando y esforzándose por conseguir avanzar y concienciar en este campo, en el que como ella suele decir, aún andamos en pañales en asuntos de igualdad.

Yo fui alumno de su asignatura, y no os podéis ni imaginar cuánto me sirve a día de hoy. Aprendí valores, los mismo que defiendo a capa y espada. Aprendí a luchar contra las injusticias. Aprendí a abrir los ojos y a ayudar a abrir poco a poco los de los demás. Aprendí que la vida está llena de desigualdades, que aunque no las veamos, siguen ahí y como dije antes, tenemos que eliminarlas, entre todos. Aprendí el verdadero objetivo de la educación, que aunque suena simple y obvio, es así, educar a ser hombres y mujeres de provecho para la sociedad, aprender a ser mejores personas y avanzar juntos, como sociedad.

Fueron dos años increíbles, mágicos. El buen ambiente se palpaba en las clases, y yo veía a mis compañeros involucrados, lo que me motivaba más. No hacíamos los trabajos por el premio; sino que buscábamos algo más, buscábamos convencer, buscábamos impactar y llamar la atención. Lanzábamos mensajes, que aunque fuesen escasas palabras o imágenes, tenían un trasfondo precioso que a veces, me sorprendían e impactaban. “Hay salida”, “No estás sola”, “Es posible conseguir algo mejor”, “Amar no es eso”. ¿Cómo habíamos madurado en tan poco tiempo?

Ahora, estudio psicología en la universidad, aunque Mercedes sabe que sigo siendo parte del proyecto, nuestro proyecto, y que el trabajo no acaba aquí. Ya tengo la base, ahora me toca aportar ese granito de arena, mi granito de arena. Ése, que sumado al de todas las personas que como Mercedes y yo, creemos en la Igualdad; conseguirá eliminar uno de los peores inventos del hombre, el machismo.

Una bonita etapa de mi vida, que me definió como persona, que me educó en lo que hay que educar, que me marcó. Gracias a todas los luchadores que conocimos, mis compañeros y a la grandísima Mercedes. No sólo pasé yo por la asignatura, sino que la asignatura pasó por mí, dejó huella.

Si me preguntasen ahora mismo ¿Qué es el instituto? Respondería orgulloso: El lugar donde aprendí a ser un verdadero hombre.

POR CIERTO, gracias por todo.


QUÉ DECIR JOSE, NO TENGO PALABRAS. SIEMPRE HAS SIDO Y SERÁS UN EJEMPLO PARA TODO LO QUE REPRESENTA NUESTRA ASIGNATURA, SI SE PUDIERA VALORAR Y CUANTIFICAR LA IGUALDAD TU SERÍAS DE MATRICULA. TU CONCIENCIACIÓN HA SIDO SIEMPRE TAL QUE YO TAMBIÉN HE APRENDIDO JUNTO A TI Y NOS HAS ENSEÑADO A TODOS QUE HAY MUCHAS FORMAS DE SER HOMBRE, FORMAS MUY APARTADAS DE LAS QUE ENTENDEMOS DESDE EL PATRIARCADO Y EL MACHISMO. UN MILLÓN DE GRACIAS POR TODO LO QUE HAS DADO Y APORTADO A ESTE PROYECTO DE IGUALDAD.

foto recortada.JPGUna magnífica alumna, Patricia Castro, tras pasar por nuestra asignatura, nos deja sus reflexiones, aquello que más le marcó tras su paso por la misma y su concienciación de que el hecho de ser mujer, la compromete más con la lucha que inició en el Proyecto de Igualdad. Todo corazón es todo un ejemplo de lo que hemos defendido desde la asignatura. Gracias por tus aportaciones lúcidas y hermosas:


¿Asignatura de Igualdad de Género? Tal vez a algunos os suene de algo y a otros no. Yo por suerte pude disfrutar de esta asignatura dos años, donde aprendí realmente el significado de la palabra igualdad, aprendí a ver cómo somos realmente y me di cuenta de las miles de cosas que hacemos o decimos diariamente mal sobre el verdadero significado de la igualdad de género. Me siento muy contenta y orgullosa de haber tenido a una grandísima profesora y persona como es Mercedes Sánchez, la cual sin ella esta asignatura no hubiese existido durante estos años. Aunque mi etapa en este “viaje” lleno de eventos, excursiones, amigos, trabajos, etc haya acabado no significa que mi labor y compromiso como mujer, vaya a terminar aquí. Espero que los que vengan detrás nuestra sepan aprovechar esta asignatura y puedan seguir sacando de ella lo mejor, que consigan que siga hacia adelante como hasta ahora, muchos años más.

Ahora te doy las gracias a ti, Mercedes. Por tu forma de ser como profesora y como persona, por tu grandísima lucha con este proyecto. Un abrazo enorme de tu antigua alumna Patricia Castro.


GRACIAS MIL VECES PATRICIA POR TODO LO QUE HAS HECHO POR LA ASIGNATURA, HASTA CUANDO NO HAS FORMADO PARTE DE LA MISMA. YO TAMBIÉN ESTOY MUY ORGULLOSA DE QUE HAYAS FORMADO PARTE DE ESTE PROYECTO, EL CUAL NO SERÍA EL MISMO SIN TI.


1425685_10202347270676624_1841565275_n.jpgUna alumna extraordinaria ha escrito las siguientes reflexiones sobre lo que supuso en su vida cursar la asignatura de Igualdad de Género. Me ha dejado sin palabras y sus palabras hacen que adquiera sentido esta lucha diaria que supone lidiar en un mundo de desigualdad para educar en igualdad. Gracias Fatima Cuevas, porque tus palabras reconfortan, motivan y salvan. Lamento que solo fueras mi alumna un único curso escolar. Gracias siempre por tu contribución a este que siempre será tu Proyecto.


Un año. Es más, un curso. 9 meses. Ese es el tiempo que he sido alumna de la asignatura de Igualdad de Género, asignatura impartida como Proyecto Integrado de 2º de bachillerato. Ese es el tiempo que he necesitado para aprender ciertas cosas que, lamentablemente, no nos enseñan ni en Lengua, ni en Matemáticas, ni en ninguna de las demás asignaturas, pese a la importancia de su contenido. Es por eso mismo que, a día de hoy, puedo estar realmente contenta de haber formado parte de esta asignatura.

Es cierto que no solemos darle mucha importancia a la asignatura de Proyecto Integrado, sea del tema que sea, y, posiblemente, muchos hemos pecado por dudar al principio cuando nos asignaron este proyecto, quizá por desconfianza, quizá porque lamentablemente es un tema que, pese a lo presente que está en nuestro día a día y en nuestra sociedad, solemos tratarlo como “tabú”.

Es muy posible que desde el exterior este proyecto se haya tomado como una asignatura en la que volcamos todo el tiempo en hacer trabajos, exposiciones y carteles representativos.

No.

Es mucho más que eso. Es mucho más que una simple asignatura. Es mucho más que una obligatoria clase semanal. Es mucho más que un simple cartel sobre la violencia de género. Hasta que no cursas esta asignatura, no sabes lo que es.

No es una simple asignatura, es una materia que te enseña valores que están ahí y que no vemos o intentan evitar a toda costa que los veamos, haciendo que un caso de violencia de género se tome como algo habitual, lo cual se supera y se pasa de aterrador.

No es una obligatoria clase semanal, es una clase en la que se exponen ideas, opiniones, casos y una larga lista de temas que llegamos a abordar en base a lo que trabajamos, en base a lo que pensamos, en base a lo que sentimos, en base a lo que denunciamos y en base a lo que defendemos; la igualdad de género.

No es un simple cartel sobre la violencia de género, es un intento de plasmar en un opaco trozo de papel eso que llevamos dentro y queremos expresar, eso que nos están enseñando a entender, valorar y defender como personas racionales; un cartel no es un simple trabajo, no, es mucho esfuerzo y mucha dedicación para que el mensaje que queremos transmitir se extienda y llegue a todo aquél que pasea la mirada por su contenido.

Todo esto hace que, cuando se presenta una exposición, una conferencia o cualquier otro acto público que saque a relucir nuestro trabajo nos sintamos realmente orgullosos. Porque es eso lo que queremos desde este proyecto. Esa es la esencia. Concienciar a todos los que tienen la oportunidad de participar, como alumno o como interesado, acerca de los problemas que conlleva la desigualdad y que atormentan a nuestra sociedad día a día, hora a hora, minuto a minuto.

Recuerdo que, las clases de proyecto nunca se repetían. Nunca había dos clases iguales. Un día salías eufórico por haber ganado un premio en alguno de los concursos que se organizaban y, tristemente, otro día salías con “el cuerpo cortado” por haber trabajado en clase algún nuevo caso de violencia doméstica con un final estremecedor.

Esta asignatura no se basa únicamente en el ámbito de la violencia de género. Ni mucho menos. Esta asignatura abarca un amplio abanico de temas, desde la diferencia entre machismo, hembrismo y feminismo, pasando por temas de actualidad que azoten a la sociedad que nos rodea, como el caso de Malala, que tanto nos marcó y nos hizo reflexionar. Trabajamos casos y noticias de víctimas, en todos los ámbitos, de este mal, de la desigualdad, un mal que sigue amenazando a nuestra sociedad y que se desarrolla muy cerca de nosotros, aunque la mayoría de las veces no nos percatemos o no reflexionemos acerca de ello, de lo que ocurre, de lo que les ocurre a esas víctimas que sufren en silencio una agonía que debería de importarnos a todos y cada uno de nosotros, como seres humanos que somos. Aprendemos a reflexionar. Porque se trata de eso, de hacernos reflexionar sobre los problemas actuales, y eso, pese a no encontrar razón alguna todavía, no nos lo enseñan en ningún sitio, no nos hacen debatir sobre temas de actualidad para que razonemos sobre ello y pensemos, no nos advierten de lo que ocurre, de lo que no ocurre y de lo que deja de ocurrir, no nos enseñan unos valores mínimos para afrontar lo que tenemos ante nuestros ojos y que daña y mata a miles de personas cada día.

Puedo seguir aportando razones por las que me siento tan orgullosa de haber pertenecido a esta asignatura, pero no quiero excederme.

Quizá, una de las mejores cosas que tiene este proyecto es que, incluso siendo antiguos alumnos, podemos seguir participando en él a través de redes como Facebook, donde se publica cada exposición, cada noticia nueva y cada trabajo que se realiza desde el proyecto, por lo que la gran mayoría contribuimos, algunos como podemos, a seguir haciendo crecer a este proyecto.

En mi caso, es algo complicado. Ahora soy estudiante de Psicología en la Universidad de Granada, y cada vez que se publica una nueva exposición del proyecto echo de menos el poder asistir, pero al menos me mantengo informada de todas las novedades, por lo que, aunque sea a distancia y de esta manera, sigo sintiendo que formo parte del proyecto. Cada vez que comento a mis compañeros de residencia o de clase que mi proyecto integrado fue acerca de la igualdad de género, todos contestan interesadísimos e incluso me preguntan por los contenidos y el desarrollo de las clases y por los trabajos. Nadie sabe la alegría que me entra cuando veo el interés de la gente por una materia única y que tanto gusta a personas que ni sabían de su existencia. Más de una vez me han propuesto trabajos en la facultad acerca de un objeto de estudio que nos interese y confieso que casi siempre mi primera idea es acoplarlo a este tema, a la igualdad, y debo decir que cuando he lanzado la propuesta, la gente lo ha aceptado siempre de muy buen grado, optando siempre la mayoría por hacer el estudio acerca de este tema, por lo que puedo decir a boca llena que fui una privilegiada cursando esta asignatura.

Pero, al igual que todo barco debe tener siempre su capitán, todo proyecto debe tener siempre su precursor, y en este caso, no podíamos haber contado con una persona mejor. La dedicación de Mercedes siempre ha sido un punto clave para el avance de esta asignatura. Sin su esfuerzo, su entrega, sus ganas y su capacidad para concienciarnos acerca de lo que ocurre, nada de esto habría salido a flote. Porque, cuando te gusta algo, se nota, te esmeras en ello, pones todo tu esfuerzo, tus sentimientos, tu corazón y tu alma. Mercedes lo ha puesto todo, y más. Si este proyecto está donde está, se debe fundamentalmente a ella, por levantar una idea que a todos nos concierne pero en la que nadie se centra, por trabajar como nadie en ello, por confiar siempre en nosotros, por hacernos creer y ver que somos capaces de dar mucho más, por hacer todo lo que hace… Muchos vamos a estarle eternamente agradecidos por todo ello.

Termino con un recuerdo de la primera clase de Igualdad a la que asistí. Recuerdo una frase que nos lanzó Mercedes y que, bajo mi punto de vista, creo que nos marcó a todos, dudo que sea la única que siga recordando aquellas palabras: “Al terminar te das cuenta de que no has pasado por la asignatura, ha sido la asignatura la que ha pasado por ti”. Y qué verdad tan grande. En ese momento no supe descifrar aquellas palabras. No entendí lo que quería decir con eso, porque después de tantos años de estudio, jamás había sentido la sensación de que una asignatura quedara sellada en mí de tal manera. Pero sí, es cierto. Cuando terminas, y sobre todo, cuando estás lejos, te das cuenta de la cantidad de valores y principios que llevas dentro de ti y que, al pensar, te das cuenta de que se deben a ella, a la asignatura, a ese proyecto integrado del que desconfiabas a principio de curso y que ha terminado marcándose en tu interior aportándote cosas que ninguna otra materia te había aportado. Terminas sintiéndote realmente orgulloso de haber participado en algo tan grande, algo que debe seguir creciendo y llegando a todas las personas, porque lo que se siente, lo que se aprende, es digno de compartir y extender a lo largo y ancho. Ya sólo me queda una cosa por decir, a Mercedes, a los compañeros, antiguos, nuevos y futuros, y, sobre todo, al proyecto en sí:

GRACIAS.

Gracias eternas siempre a ti. Fue todo un orgullo ser tu profesora. Ojalá hubiera más alumnos con una motivación como la tuya. Eres única.


image(102).jpgEsta antigua alumna, fue casi la secretaria del Proyecto, pues participó en todas las actividades que se proponían desde el mismo, con tal ilusión y entusiasmo, que me ayudó en más de una ocasión a su organización. Carmen Casas, es de esas alumnas que dejan huella, pero como ella dice en las siguientes reflexiones, seguirá presente siempre en el trabajo de nuestro Proyecto:


Ser alumna del Proyecto de Igualdad de Género, fue una experiencia muy gratificante. Por suerte he tenido la gran oportunidad de cursar esta maravillosa asignatura durante dos años, en los cuales gracias a la gran profesional y profesora Mercedes Sánchez Vico he aprendido muchas cosas de las cuales antes no tenía esa misma idea, como por ejemplo el verdaderos significado de la igualdad entre mujeres y hombres y también hemos aprendido a abrir los ojos ante situaciones que antes no hubieramos pordido ver y todo esto es gracias a la educacion que hemos estado y recibimos con esta gran asignatura. Participé en concursos, campañas, cortos en alguna que otra entrevista la cual nunca olvidaré, a través de todas estas cosas hemos conseguido mucho pero aunque ya no curse esta asignatura no quiere decir que no siga colaborando ni apoyando a la gran causa por la que todos debemos seguir luchando que es la verdadera igualdad entre mujeres y hombres. Todos debemos luchar y apoyarnos mutuamente para seguir logrando lo que hasta ahora. Enhorabuena a todos los han participado a los que participais y a todos los que sé que lo seguirán haciendo y yo misma me incluyo porque lo sigo pensando hacer. Mi gran felicitación por todo lo que ha logrado y sigue logrando es para mi queridísima profesora Mercedes Sánchez Vico por su enorme trabajo ya que sin ella nada de esto hubiera comenzado y es un gradísimo ejemplo a seguir.Gracias de corazón.


MUCHAS GRACIAS CARMEN, DE CORAZÓN. COMO OLVIDAR NUESTRAS MARAVILLOSAS ENTREVISTAS TELEVISIVAS...SIEMPRE SERÁS UN MIEMBRO FUNDAMENTAL DE ESTE PROYECTO, EN EL QUE DEJASTE HUELLA.


IMG_56689302862817.jpegMarina Villanueva es una antigua alumna, luchadora como nadie y con un afán de superación increíble, que fue adquiriendo una concienciación en igualdad maravillosa, como demuestra en estas reflexiones que nos ha dejado hoy para la web:


De ser sincera, al comenzar en septiembre de 2011 mi primer año de bachillerato, creía conocer y haber vivido muchas situaciones y experiencias de la vida, tanto agradables, como desagradables. Sin embargo, no era consciente de una de las realidades más importantes, la cual pasaba por alto a diario; la gran desigualdad de género que sufrimos en la sociedad a día de hoy. ¿Quién me iba a decir a mi, en aquel entonces, que una asignatura pudiera ayudarme tantísimo?

Recuerdo el día que me asignaron la asignatura de Proyecto Integrado sobre la Igualdad de género, a la cual no le di mayor relevancia. No tenía ninguna opinión respecto a esa asignatura, ya que nadie me había hablado anteriormente sobre el tema. Poco a poco, fui teniendo conocimientos acerca de aquel terrorismo que atentaba contra las vidas de múltiples mujeres, dando igual la edad, la estatura, el color de pelo… Bastó una sola clase para empezar a fijarme cada día en el telediario y prestar especial atención a cada detalle con el que contaban historias reales, de mujeres asesinadas a manos de sus parejas.

Como la gran mayoría, creía que el maltrato hacia la mujer no iba conmigo, es decir, estaba segura de que a mi no me tocaría pasar por una situación similar a la de aquellas mujeres. Con el paso de los días, de las semanas, de los meses… y de las miles de actividades que realizábamos con Mercedes, sin olvidarme de aquella charla que nos impartió una joven chica llamada Violeta, quien forma parte de la asociación “Plataforma 0”, comencé a darme cuenta de que en mi vida personal, estaba sucediendo algo que no debía consentir. Situaciones que se repetían una y otra vez, como si fueran una simple rutina. Por no hablar, de aquellas discusiones que ya consideraba “típicas de parejas”.

Y es que, a día de hoy, me atrevo a decir con la cabeza bien alta: ¡GRACIAS MERCEDES!, gracias a ti y a tu magnífica labor como profesora de este gran proyecto, y es que estoy segura de que con tu ayuda has conseguido hacer reaccionar y concienciar a cada alumno que ha pasado por tus clases. Por supuestísimo, me incluyo.

Por último, pero no menos importante, felicitar también por el trabajo conseguido a cada alumno de este centro que ha pasado por la asignatura, y a los que quedan por pasar. Cada uno aportamos un granito de arena en esta gran lucha por la igualdad entre hombres y mujeres. Estoy segura, de que si seguimos trabajando con esta constancia, conseguiremos construir una gran montaña de arena, y ponerle fin, a esta sociedad tan desigualada, y acabar de una vez por todas, con los estereotipos que nos inculcan desde pequeños, los cuales son los principales culpables de dicho problema.


GRACIAS MARINA POR TU SINCERIDAD Y COMPROMISO. FUE UN PLACER TENERTE COMO ALUMNA Y QUE FORMARAS PARTE DE ESTE PROYECTO. SIGAMOS LUCHANDO PARA CONSTRUIR UN MUNDO MEJOR.


20130216_1617521.jpg.jpg Una antigua y extraordinaria alumna, Sara Checa Delgado, recuerda, desde la perspectiva de sus estudios universitarios actuales, su paso por la asignatura y cuales fueron y son las características, las personas y los objetivos que configuran este proyecto educativo de Igualdad. A través de sus palabras averiguamos y sentimos los ideales y el sistema de trabajo que nos han movido siempre.



Me gusta empezar a escribir sobre las cosas con una fecha y un lugar – supongo que antes de preguntarnos “¿a dónde vamos?”, habrá que saber quiénes somos y de dónde venimos –, pero aún más importante que la data resulta el acontecimiento que desencadenará la narración. Aún está vivo en mi memoria (y me atrevería a decir que también en la de todos los que lo han visionado) el vídeo con el que comenzó aquella clase del Proyecto de Igualdad de Género en la planta baja de un instituto al sur de Andalucía, el IES Ramón y Cajal de Fuengirola, en el curso 2009-2010. Describía a través de imágenes de numerosas culturas ejemplos de algunos de los variados fundamentos y prejuicios sexistas de donde venimos, pero el quiénes somos habría de forjarse en la propia asignatura, a través de la cuál nosotros mismos responderíamos a dónde llegamos.

Así pues, somos personas con valores, siempre de igualdad y respeto; pero más allá de los sexos, nuestros grupos han exigido individuos de todas clases, colores, credos, orientaciones, costumbres y capacidades. Somos personas creativas, que aquí hemos sentado las bases para utilizar nuestros recursos y representar nuestras ideas. Somos personas innovadoras, que creemos en un cambio positivo de la sociedad que estamos dispuestos a conseguir mediante nuestras aptitudes, actitudes y talentos.

En efecto, el final de la primera década de éste milenio no podría ser mejor fecha para marcar un principio: somos el proyecto de Igualdad de Género, y luchamos contra la discriminación y la violencia para alcanzar la equidad entre sexos.


Gracias Sara por seguir colaborando con la asignatura y seguir aportando tu granito de arena para hacer posible "ese cambio positivo de la sociedad".



DSC_0793.jpg El siguiente texto pertenece a una alumna excepcional, MARÍA NAVARRO, de la que tuve la suerte de ser su profesora de Lengua durante seis años, y dos de ellos, también, en el Proyecto de Igualdad. Ganó todos los concursos a los que se presentó, no solo porque sus trabajos fueran extraordinarios sino porque su sensibilidad traspasaba sus carteles y cortos. Siempre comprendió la importancia de educarse y educar en valores de igualdad. Gracias infinitas por tus palabras y por seguir colaborando con nuestra asignatura, que será siempre la tuya.


Escribo estas líneas con un cariño incalculable, tanto al instituto en el que estudié durante lo que es ahora más de un cuarto de mi vida, como a la asignatura de Igualdad de Género, como a Mercedes, nuestra profesora y la persona que ha luchado durante años para que este proyecto funcionara, para que unos valores que considero IMPRESCINDIBLES estuvieran mucho más presentes en nuestro día a día; cosa que, no dudo, ha conseguido.

He de decir que he tenido la suerte de ser educada en una familia en la que la igualdad ha sido siempre un pilar, pero siendo muy conscientes de que, por desgracia, nuestro caso no se repite ni mucho menos en todos los hogares ni rincones del mundo. Por ello cuando se me dio la oportunidad de cursar la asignatura de Proyecto Integrado de Igualdad de Género a través de la Imagen no dudé en matricularme. Me parece un camino fantástico para mostrar al mundo las condiciones en las que aún hoy día se encuentran tantas mujeres, más cerca de lo que muchos de nosotros podamos imaginar.

Siempre me he alegrado de haber elegido aquella asignatura durante los dos años en los que pude hacerlo, y no olvido los debates, proyecciones, exposiciones y otras actividades en las que estábamos involucrados. Mi experiencia personal fue fantástica, y estoy segura de que así fue la de todos mis compañeros, un magnífico grupo compuesto por chicos y chicas de unos dieciséis años, con unas ganas enormes de aportar nuestro granito de arena a este proyecto, y con una ilusión común: que llegue el día en el que no tengamos que continuar esta lucha por la Igualdad de Género, porque ésta sea una característica propia de nuestra sociedad.


María seguiremos luchando para que esta utopía se haga realidad y consigamos un mundo en el que no tengamos que celebrar días como el 8 de marzo porque todos los días sean dignos de vivir en igualdad.




image.jpg La siguiente reflexión pertenece a un magnífico alumno, Miguel Franco, que formó parte del Proyecto de Igualdad y dejó huella.Aún recuerdo sus reflexiones inteligentes y su busqueda de respuestas ante situaciones de injusticia que todavía padece la mujer. Muy entregado en su lucha solidaria y altruista de ayuda a los demás, es voluntario de La Cruz Roja, manifestó siempre, con un sentimiento verdadero, su empatía hacia el dolor de las mujeres que padecen maltrato y son víctimas de la violencia machista.



Ahora mismo se me vienen a la mente bastantes recuerdos sobre mi paso por el IES Santiago Ramón y Cajal, de cursar la Enseñanza Secundaria Obligatoria y bachillerato. Indudablemente, y no os engaño, si tuviese que destacar alguna de todas las experiencias que he vivido durante esos seis años, sería la de haber sido alumno del Proyecto Integrado de Igualdad de Género a través de la Imagen.


Aunque tuve la oportunidad de matricularme en 4º de la ESO, lo hice en 1º de bachillerato (cosa de la que me arrepiento), con la intención de aprender algo más sobre uno de los problemas que por desgracia aún sigue estando presente en nuestra sociedad, que es la desigualdad entre hombres y mujeres, con todo lo que eso conlleva. Sin embargo, se superaron con creces todas mis expectativas, pues además de haber aprendido y mucho, se me dio la oportunidad de participar en concursos y campañas que son de utilidad para la concienciación de la sociedad.


En ocasiones había que dedicarle bastante tiempo al proyecto, pero no hay cosa que más me llene que ayudar a los demás, y qué mejor forma de hacerlo que tratando de poner fin a un problema tan serio que nos afecta a todos. Por este motivo me siento muy orgulloso de haber aportado mi granito de arena, y siento que el esfuerzo ha merecido mucho la pena.

Me despido dando la enhorabuena a todos y cada uno de mis compañeros, tanto a aquellos que participaron como a los que están participando actualmente. Por supuesto también debo dar mis felicitaciones a Mercedes por todo el trabajo realizado, y como no darle las gracias por querer asumir la responsabilidad que su labor conlleva, ya que sin ella nada de esto habría tenido lugar.


Gracias Miguel por hacer una contribución más a esta lucha en la que todavía queda mucho por hacer. Te diré que aún hoy los alumnos se quejan, en determinadas ocasiones, del tiempo que les lleva hacer las actividades que planteo, pero, al final, todos la hacen con alegría y satisfacción, de ahí , mi agradecimiento eterno a cada uno de vosotros, por el trabajo bien hecho que parte de vuestro esfuerzo y concienciación personal.






582443_10151353051589339_692040291_n.jpg El siguiente artículo ha sido escrito por una gran alumna, LUCÍA GUERRA, de la cual he tenido la suerte de ser su profesora de Lengua y Comentario en varios cursos, y, por supuesto, del Proyecto de Igualdad. Desde siempre manifestó una concienciación enorme con lo que significa y conlleva la palabra Igualdad y mostró ser una experta en el tratamiento de la Imagen. Magnífico tu análisis y tu claridad para comprender que todavía es mucho lo que queda por hacer y que las dependencias emocionales no son más que trampas y obstáculos para conseguirla.



El proyecto integrado “Igualdad de género a través de la imagen”, en el cual pude participar en el curso 2009-2010, resultó ser una experiencia nueva. Me vi atraída a el por el hecho de trabajar tanto la imagen fija como en movimiento. Tanto chicas como chicos participantes en dicho proyecto sabíamos que hombre y mujeres deben tratarse por igual, aun así a veces surgían pequeños debates en los que mostrábamos nuestros diferentes puntos de vista, es ahí donde notábamos que muchas veces incluso chicas y chicos jóvenes no estamos completamente concienciados de lo que la palabra igualdad realmente supone. La lucha por la igualdad entre los géneros es un camino muy largo que tenemos que construir. Cada granito de arena por pequeño que sea es importante.

El haber participado en una asignatura como esta para mí es un autentico privilegio, me enorgullezco de poder decir que forme parte de ella. Era una asignatura no demasiado complicada y bastante estimulante, el realizar proyectos originales incluso concursos subvencionados por el AMPA así como las exposiciones en diferentes lugares de la ciudad, nos motivaba a luchar por la igualdad dándonos cuenta a la vez de lo importante que es conseguirlo. Si bien es cierto que la lucha por la igualdad no debe quedarse solo dentro del centro, es una lucha diaria. Y la asignatura ha servido para motivarnos y darnos cuenta de que aún falta mucho, Tanto a nivel nacional como mundial.

Como persona es una asignatura que me ha ayudado a crecer y a madurar mis ideas y darme cuenta de que no debemos dejarnos pisar y que nadie que nos quiera lo hará. La frase que más recuerdo desde el primer día cuando Mercedes nos hizo una introducción a la asignatura y que se ha repetido a lo largo de las clases ha sido “No tengo que buscar una media naranja, soy una naranja completa”. Esta frase sirve llevándola al dia para concierciarnos de que querer a alguien no significa depender de esa persona.

El día en que pudimos contar con los chicos y chicas del colegio sueco muchos de nosotros nos dimos cuenta de la diferencia que sigue habiendo entre nuestra cultura y la suya es abismal. Son mucho más liberales que nosotros e igualitarios, cosa que admiramos y nos animó aun mas.

Me enorgullece que el proyecto siga tan vivo como el primer día y espero que los alumnos que vayan pasando por ella luchen y no lo vean solo como una asignatura. Días como “El día de la mujer trabajadora” hacen que recuerde dicha asignatura. Este proyecto es una de las cosas que más echo de menos del instituto y en la que me habría gustado seguir participando, no se pudo dar el caso pero me reitero, es una lucha diaria. Respecto a la gran profesora Mercedes Sánchez, es un gran ejemplo a seguir como persona, que nos ha demostrado y animado a luchar, porque todos somos seres humanos y no debemos etiquetar nuestros derechos. Este ejemplo debería extenderse por más centros. Juntos hay que conseguirlo.

Muchas gracias por tu aportación. Seguiremos luchando en este camino que comenzamos hace ya cinco años y del que tú formas parte.




521379_2867472022270_1902397446_n.jpg Las siguientes palabras son de Carolina Castillo, una alumna maravillosa del Proyecto de Igualdad durante el curso 2009/10. Estuvo siempre implicada en la asignatura y la recuerdo siempre muy involucrada en todos los trabajos que realizamos. Mujer pasional por aquello en lo cree, manifestó una auténtica posición en aquellas causas que se debatieron en clase en relación a la Igualdad y por la erradicación de la Violencia de Género.



Ser alumna del Proyecto de Igualdad de Género, fue una experiencia gratificante tanto personal con educativa. Así es, ser alumna de este proyecto es algo más que recomendable. Durante el corto pero intenso año que fui alumna de esta asignatura, me informé mucho más sobre este tema tan de actualidad y que se da constantemente en nuestra sociedad. Pude comprobar que hay muchos más casos de desigualdad entre hombres y mujeres de los que somos conscientes.

Por otro lado, el hecho de poder ayudar y apoyar una causa como esta me motivó mucho más a colaborar e implicarme, ya que realmente somos las generaciones mas jóvenes lo que tenemos que aprender a pensar racionalmente de cara al futuro y ver que tanto hombres como mujeres somos iguales, aptos para desempeñar las mismas funciones y desechar valores impuestos generaciones atrás los cuales nos hacen creer que hay cosas que las mujeres no podemos hacer o viceversa.

Bajo mi parecer esta asignatura ayuda a valorarte a ti mismo como persona y a reconocer y denunciar casos tanto de desigualdad como de violencia de género que quizás se estén dando en nuestro entorno y los cuales no somos capaces de reconocer por el desconocimiento acerca de este tema.

A través de pancartas, murales o simplemente a través de nuestra propias voces podemos cambiar muchas cosas, aunque creamos que no, esto es algo que enseña este proyecto. Para cambiar el mundo primero tenemos que cambiarnos a nosotros mismos, cambiar la forma de pensar, desechar la idea de vivir como nuestros abuelos e incluso nuestros padres y pensar en vivir un futuro donde las tareas se hagan en pareja.

En esta asignatura también se trata un tema, por desgracia presente en nuestro día a día con es la violencia de género.

Fue una experiencia increíble que volvería a repetir, ya que me animó a luchar por esta causa.

Personalmente, pienso que la educación sobre este tema debe comenzar desde que los alumnos son pequeños, por ello felicito a nuestra profesora, Mercedes Sánchez, la cual se implica de tal manera que nos motiva mucho mas a seamos participes de esta realidad que al fin y al cabo nos afecta a todas las persona, seamos del sexo que seamos, y por la cual este proyecto no existiría en nuestro instituto, y animo a todos los alumnos que no desaprovechen la ocasión de poder conocer, colaborar y luchar para que la desigualdad entre hombre y mujeres en un futuro pueda ser parte del pasado.


Carolina eres un encanto. Muchas gracias por tus palabras de aliento y apoyo siempre.




576717_450719451623830_1932784984_n.jpg La siguiente reflexión pertenece a una estupenda alumna, Ana Pérez Duarte, mujer valiente, que defiende ciegamente aquello en lo que cree. Su sinceridad nos seduce y me ha hecho recordar, seguramente, su falta de expectativas, en un principio, en la asignatura. Posteriormente se convirtió en una de sus más fieles seguidoras, aunque le quitara tiempo para estudiar otras materias, llegando a hacer trabajos extraordinarios que no he podido olvidar.


Me ha costado encontrar un hueco para dedicar unas palabras a la asignatura y Mercedes, pero es algo que no podía no hacer.

Quizás sólo fui un grano de arena en el desierto, un tornillo de la Torre Eiffel, una gota de lluvia que cae al mar, pero me siento orgullosa de haber formado parte de todo esto. Fui de la primera generación y sobra decir que nada hubiese sido lo mismo sin la guía que nos marcó un camino a seguir. Aunque al principio me pudiese parecer que nada nuevo me podría aportar la asignatura, terminó siendo de lo más interesante. Desde un ambiente cercano y agradable aprendimos bastante. No tengo más que palabras de admiración, cariño, apoyo y ánimo, porque cuando miro atrás y recuerdo los vídeos visionados, los carteles realizados, los cortometrajes… se me escapa inevitablemente una sonrisa. Creo que ahora que ha pasado un tiempo es cuando me doy cuenta de todo lo que me aportó la asignatura y de la huella que dejó en mí. Quiero pensar que eso mismo le ocurre a muchos de mis compañeros y que año tras año va aumentando el número.

Por todo ello, sólo puedo desear lo mejor a la asignatura, que no cese y que siga obteniendo el reconocimiento que se merece, que se haga escuchar y que se propague, que otros centros también la incluyan, porque hay que educar en igualdad no solamente en casa, también en la escuela. Enhorabuena a los que han participado, a los que lo siguen haciendo y a los que lo hagan, enhorabuena por aportar su granito de arena, enhorabuena de corazón. Y como no, mi felicitación a Mercedes, quien inició todo esto y quien luchó para que fuese reconocido el esfuerzo nuestro (y a pesar de que lo niegue, suyo también).


Muchas gracias por tus palabras que me han emocionado. Mantenemos viva las ganas de seguir trabajando. Mientras siga habiendo una mujer víctima de violencia de guerra no bajaremos la guardia. Yo también estoy orgullosa de que formaras parte del Proyecto de Igualdad, porque tu granito de arena, y el de todos los alumnos que habéis formado parte de la asignatura, nos está ayudando a construir un gran castillo de Igualdad.